ACTUALIDAD | Blog

Formación para empresas basada en “Experiencias de Cooperación”

devTPNET Sin categoría Leave a Comment

FORMACIÓN BASADA EN EXPERIENCIAS DE COOPERACIÓN

Una propuesta de valor compartido entre empresa y ONG

Es muy habitual escuchar o leer en cualquier foro de RSC de la importancia que las colaboraciones entre empresas y ONGs se basen en la generación de “valor compartido”. A partir de ahí se trabaja la identificación de objetivos e intereses comunes, aportaciones en una u otra dirección, stakeholders a los que implicar, etc, etc, etc.

Aviso antes de nada que yo estoy en el lado de las ONGs y, por tanto, estoy “pelín” quemado de escuchar estos planteamientos, de partida bastante lógico, pero que luego parecen servir más como barrera argumental para que desde las empresas denieguen cualquier vía de colaboración, que realmente como base sobre la que construir la misma.

Pero como no queda más remedio que ser positivo y seguir adelante, con esta entradilla doy por saciada mi sed de denuncia ante la falta de colaboración que encuentro en el lado empresarial, y no veo mejor manera de seguir sino exponer una propuesta que creo realmente aporta ese valor compartido.

Se trata de la “Formación basada en experiencias de cooperación” y vienen a ser sesiones de formación, destinadas a desarrollar o perfeccionar algún tipo de habilidad, competencia o valor corporativo, con la característica innovadora de basarse en experiencias adquiridas en proyectos de cooperación al desarrollo.

¿Por qué hacer este planteamiento?. Desde mi experiencia en gestión de personas dentro de entornos corporativos, considero que las acciones formativas no técnicas requieren principalmente de capacidad de impacto y de ofrecer referencias que la gente pueda interiorizar y “rescatar” en el momento necesario, y eso es precisamente lo que nos puede ofrecer la formación basada en experiencias de cooperación.

De entrada, en la mayoría de los proyectos de cooperación al desarrollo, tanto exitosos como fracasos que de todo hay, las personas suelen enfrentarse a situaciones y retos que en muchas ocasiones le son desconocidos y en los que, por tanto, ha de sacar lo mejor de si mismo para afrontarlos, con lo que la fuente de “experiencias” que se generan podemos calificarla de inagotable y cubre, sin duda, cualquier temática en la que podamos estar pensando (gestión de conflictos, trabajo en equipo, comunicación eficaz, innovación y creatividad, ……).

Así pues, en una sesión formativa de este tipo vamos a poder desarrollar competencias que la empresa haya detectado como necesarias y útiles para el día a día, pero con una serie de alicientes más:

  • Al formarse a través de experiencias de cooperación vamos a conseguir que las personas mejoren su inteligencia emocional y las vamos a ayudar a adquirir una mayor conciencia social.
  • Vamos a tener mayor impacto y eficacia a la hora de transformar el estilo de gestión de las personas (hay varios estudios de universidades de prestigio que constatan la gran y positiva influencia en los directivos de vivir experiencias de este tipo). El organizar cursos a partir de estas conclusiones es una forma de acercar esta posibilidad a mucha más gente que no tiene a su alcance vivir en directo experiencias en proyectos de cooperación (suelen conllevar viajes normalmente caros y además requiere de una mentalización y preparación previa que no todo el mundo puede permitirse).
  • Se focaliza el conocimiento de una habilidad o competencia en su empleo para superar retos y dificultades, promoviendo un mayor esfuerzo y asunción de riesgos y responsabilidades en las personas.
  • Conseguimos mejorar el clima laboral, ganando en tolerancia, respeto y empatía, pues las adversidades con que se trabaja en estos proyectos relativizan de forma importante las “penalidades” que nos podamos encontrar en nuestro día a día profesional.
  • Por último, y no menos importante para el título y motivo de este artículo, se fortalece el valor social de la empresa entre los trabajadores, que perciben mayor compromiso de la entidad por las causas sociales.

Creo que las ventajas quedan bastante claras, y sólo faltaría el cómo ponerlo en práctica. Y aquí también el sector de las ONGs cuentan con grandes posibilidades, ya que si de algo no suelen carecer es de personal y colaboradores con gran capacidad creativa y pedagógica (por experiencia propia certifico que la calidad que he visto, tanto de ponentes como de asistentes, en numerosos cursos “sociales”, no la he encontrado en la mayoría de seminarios profesionales en los que he participado).

Como botón de muestra expongo el caso de Fundación Ibo, ONGD con la que colaboro y que tiene como bonita misión ayudar al desarrollo sostenible de una pequeña isla situada al norte de Mozambique (la isla de Ibo).

Pues bien, hemos montado unos talleres de “Recetas de Felicidad Laboral (desde una isla de Mozambique)” en la que los asistentes repasan y ejercitan una serie de medidas sencillas que pueden incorporar a sus hábitos diarios y que les permitirán acudir mucho más contentos a trabajar. Todo ello, en línea con este artículo, basado en los diferentes proyectos de cooperación (Taller de carpintería, Centro de Nutrición infantil, Escuela de oficios, etc) que tenemos en marcha en la isla.

Por supuesto, para hablar de valor compartido se necesita a la otra parte, y por eso pedimos a las empresas que colaboren con nuestros proyectos, vía financiación, vía participando en la gestión de los mismos, vía aportándonos material y/o servicios, vía dándonos difusión y visibilidad, vía ……………… teniendo ganas y disposición por ayudar siempre se encuentra la fórmula de cómo hacerlo.

NOTA FINAL: Como barro para casa no me quedo con las ganas y dejo aquí un enlace a la web de Fundación Ibo por si queréis contactar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

BLOG